Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
Lucas 9:23
Cuando veas a una persona que tuvo un contacto con Jesús, inevitablemente empezará a actuar distinto.
El grado de transformación dependerá de la cantidad de tiempo que pase con Él.
Así que si ves a alguien que ha cambiado su forma de hablar y ahora hay bendición en su boca, hay alabanza, agradecimiento y alegría, estás frente a alguien que se está dejando transformar por Jesús.
Es posible que aún le falte un largo camino para llegar a la altura de Cristo, porque Él es el único perfecto, pero apóyalo y motívalo a seguir adelante.
- Está tratando de confesar a Cristo con cada uno de sus poros y al mismo tiempo, negarse a sí mismo sus propios deseos. (Eso es una gran batalla, algunas veces silenciosa y otras muy escandalosa)
- Ha tomado una decisión radical: se ha rendido… a la voluntad de Dios en su vida.
- Está muriendo cada día a sus viejas costumbres e ideas, aceptando cada reto sin mirar atrás y buscando que Jesús le indique qué hacer en todo.
- Está buscando ser obediente a su Señor.
Te darás cuenta que se está convirtiendo en uno de sus discípulos cuando veas que está dejando de parecerse a él mismo y ha dejado de hacer lo que antes hacía, porque ahora:
Busca imitar a Jesús en todo (Mateo 11:29-30)
Se sujeta a las autoridades igual que Cristo (Gálatas 2:20)
Su carácter y conducta hacen que ahora se empiece a parecer a Jesús (Gálatas 5:22-23)
Busca personas que continúen la obra (2 Timoteo 2:2)
Habla cosas nuevas y diferentes cada día (Hechos 2:4)
Si tú también quieres ser un discípulo, acércate hoy al Señor, niégate a ti mismo, toma tu cruz cada día y síguelo.
Yo estoy aprendiendo, ¿tú también quieres?
Comentarios recientes