Prov. 31:10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?. Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

Las piedras preciosas:

  • están escondidas en la tierra y no las encuentras a simple vista;
  • son raras y sólo pueden ser identificadas por manos expertas y ojos entrenados;
  • son fuertes y resistentes, porque han sido sometidas a mucha presión y duras pruebas;
  • son brillantes, por haber sido refinadas y pulidas, para que, cuando la luz -Jesucristo es la luz del mundo- pase a través de ellas se expanda y llene toda la habitación;
  • son valiosas, porque han pasado estrictos controles de calidad;
  • son ejemplares, porque marcan la pauta para las demás.

Poseer una mujer virtuosa es para un esposo más valioso que una piedra preciosa, pues esta mujer ha salido victoriosa de las pruebas que el Señor ha puesto en su vida y le ha generado virtudes.

Ella hace todas las cosas como para el Señor, porque sabe que Dios siempre está mirando y que la usa como ejemplo, así que pone especial cuidado en sus pensamientos, sus palabras y sus acciones.

Su valor es incalculable para su marido, porque ella da testimonio del amor y fidelidad de Dios en la vida de su esposo.

El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová.

Proverbios 18:22