Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová.
Génesis 25:22
(Génesis 24:14-67; 25:19-11;27)
Su familia vivía en Harán y formaba parte de la parentela de Abraham allí. Ella era pastora de ovejas. A través de la oración del siervo prudente de Abraham, Dios mostró que ella era la escogida para ser la esposa de Isaac mostrando su corazón y gran fuerza. Su acto de fe al acudir al llamado de Dios para ser la esposa de Isaac ganó el corazón de su futuro esposo. Cuando ella y su esposo estaban en Gerar, la falta de información sobre el parentesco entre ambos y su hermosura puso en peligro a la nación y la relación con el rey Abimelec, repitiendo el patrón de conducta de sus suegros Abraham y Sara.
Fue madre de mellizos después de años de esterilidad, Esaú y Jacob, progenitores de dos naciones quienes peleaban en su seno desde antes de nacer. Fue conocida por su hermosura, igual que Sara. Prefería a Jacob, el hijo menor, más que a Esaú, el consentido de Isaac a raíz de una profecía que Dios le dio. Incitó a su hijo Jacob a engañar a su padre que estaba ciego por la edad para recibir la bendición destinada al primogénito. Para convencerlo, le dijo que cargaría ella la maldición por el engaño.
¿Qué lección podemos encontrar?
- Podemos pedir a Dios que envíe a nuestra pareja perfecta y que nos de una señal para reconocerla.
- Debemos esforzarnos y ser generosos con todos para que Dios nos encuentre haciendo Su voluntad cuando envíe a Su elegido por nosotras.
- El favoritismo de los padres provoca resentimientos, aflicción y distanciamientos en los miembros de la familia.
- Manipular y engañar no son parte del plan de Dios.
- No debemos cargar nosotros con ninguna maldición, Jesús ya lo hizo en la cruz para salvarnos de la muerte.
¿Tú puedes encontrar alguna otra?
¿Hay algo en la vida de Rebeca que puedas aplicar el día de hoy?
¿Qué quiere decirte Dios sobre esto?
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
Gálatas 3:13-14
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100 Mujeres de la Biblia que rompieron paradigmas 005
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