Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.
Lucas 7:13
(Lucas 7:11-17, Mateo 8:5-13)
Vivía en Naín, al sur de Nazaret. Siendo viuda y perdiendo a su único hijo, la situación de esta mujer no sólo era triste por la pérdida del hijo, sino también el desamparo total. Jesús ve el cortejo fúnebre y se compadece de ella, deteniendo la procesión, la consuela, toca el féretro y le devuelve a su hijo con vida.
¿Qué lección podemos encontrar?
- Ella es la primera en presenciar el poder e Jesús para resucitar personas.
- Dios se compadece de nuestro dolor y busca consolarnos.
- El poder de Jesús no es de un simple profeta, Él es el Mesías prometido, el hijo del Dios viviente.
¿Tú puedes encontrar alguna otra?*
¿Hay algo en la vida de la viuda de Naín que puedas aplicar el día de hoy?
¿Qué quiere decirte Dios sobre esto?
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Juan 11:25
Ella es una de tantas mujeres ¡que tienes que conocer! ¡Comparte esta información con alguien más!
100 Mujeres de la Biblia que rompieron paradigmas.
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