Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.
Mateo 20:20
(Mateo 20:20-28, Marcos 10.35-45)
Era la madre de los discípulos Jacobo y Juan. Es posible que fuera Salomé (Marcos 15:40; 16:1), devota seguidora de Jesús y quien, junto a otras mujeres le ungió en su muerte. Ella se acercó a Jesús para pedirle que cada uno de sus hijos se sentaran a su derecha e izquierda cuando ocupara su trono, lo cual causó celos y resentimiento entre los otros discípulos. Esto motivó a Jesús a hablarles de la humildad y la responsabilidad de servicio que hay en los que buscan autoridad.
¿Qué lección podemos encontrar?
- La ambición, aunque sea bien intencionada, puede nublar el juicio de las personas.
- Dios transforma todo lo malo en bueno, cuando nos acercamos a Él a exponer nuestros sentimientos y deseos.
- Los celos y el resentimiento no deben tener cabida entre los siervos de Dios.
¿Tú puedes encontrar alguna otra?
¿Hay algo en la vida de la esposa de Zebedeo que puedas aplicar el día de hoy?
¿Qué quiere decirte Dios sobre esto?
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Romanos 8:26
Ella es una de tantas mujeres ¡que tienes que conocer! ¡Comparte esta información con alguien más! 100 Mujeres de la Biblia que rompieron paradigmas.
Comentarios recientes