Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl.
2 Samuel 12:7
Eres tú, sí, el más importante para Dios eres tú. Es a ti, tu corazón lo que a Dios le preocupa.
Él te ha ungido, ye ha hecho rey y sacerdote a Su servicio, te ha librado de tus enemigos; eso te hace alguien valioso… pero el pecado en tu corazón es evidente para Dios.
Aunque Él quiere ignorarlo no puede, peor no se quedará de brazos cruzados, Él no va a permitir que las cosas se queden así y que seas condenado a muerte, él va a hacer lo que sea necesario para que vuelvas a casa, para que tengas vida, no será fácil pero será seguro ¿estás dispuesto?
Porque a veces hemos hablado con dureza, y seremos tratados conforme a ella.
Porque podemos haber lastimado a otros, y eso nos lastimara a nosotros.
Porque hemos condenado, y eso nos condena a nosotros.
Reconocer que nosotros somos esa persona importante para Dios, pero también que ha caído bajo y ha condenado sin misericordia a otros es duro y muy doloroso, porque todo lo que hacemos tiene consecuencias y debemos afrontarlas.
Este quebrantamiento es parte del proceso. Confía. Sigue dando pasos de fe, aunque duela, el camino de regreso a Dios siempre será el camino correcto.
El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Proverbios 28:13
Serie: Dios busca nuestra restauración.
Comentarios recientes