No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

1 Corintios 10:13

Ninguna tentación es sobrehumana y Dios no te va a dejar solo con ella, si te inclinas hacia Él para ser fortalecidos si queremos huir de la tentación y permanecer en Su voluntad.

La seducción del pecado sexual es la única que no debemos resistir, sino huir de ella. Mientras huyes, pide al Señor que te muestre cómo y por donde salir, mientras estas en movimiento para huir de la tentación.

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Hebreos 4:15-16

Jesús se compadece de nuestras debilidades, Él también fue tentado en todo, pero sin pecar. Podemos acercarnos a Él para saber con confianza para que nos ayude, Él es tan amoroso que tiene misericordia de nosotros y nos ayuda con su bondad en el momento de la necesidad.

Recuerda que Dios te ha elegido y que el diablo lo sabe, así que buscará destruirte, pero Jesucristo no te dejará solo sino que es fiel y te ayudará en todo lo que necesites, si decides confiar en sus instrucciones y hacer Su voluntad.

Usa la porción de Hebreos para transformarla en una oración, pídele que se compadezca de tus debilidades y te ayude a mantenerte sin pecado.

Acércate a tu iglesia, habla con una persona comprometida con Cristo y confiesa la tentación a la que te enfrentas, y deja que la oración de ambos te sostenga.

Si eres una mujer, busca el consejo de otra mujer; y si eres un hombre, deja que otro hombre te apoye, para que estén seguros y hagan las cosas en orden.

No dejes que la vergüenza te domine y te mantenga prisionero de la seducción del pecado en el anonimato, donde puede dominarte.

Acércate al cuerpo de Cristo para que puedan ayudarte.

Hoy terminamos la serie, pero te invitamos a que el proceso de santificación sea continuo en tu vida.

La palabra de Dios dice que quien quiera ser santo, debe santificarse más (Apocalipsis 22:11) porque cualquiera puede sentir que está firme y caer fácilmente.

Permite que la lectura continua de palabra de Dios te fortalezca, la relación con Jesús a través de la oración te anime, la acción de gracias y la alabanza de Su gloria transforme tu día, y además que la práctica continua del ayuno te haga libre de la tentación y te fortalezca para dominar los deseos de la carne.

No te apartes de tu iglesia, Dios usa a todos sus miembros para perfeccionarte cada día.

¡Dios te bendiga!

Revisar el plan completo