Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco.
Salmos 92:10
El Señor es tu fuerza y tu protección.
En el momento preciso, Él aumentará tus fuerzas con Su fuerza, Él pondrá aceite fresco sobre tu cabeza y resbalará hasta el borde de tus vestiduras.
No habrá mosquitos que te distraigan, nublen tu vista o intenten sacarte de control en la batalla.
Aunque el adversario te golpee no te causará daño, porque la unción hará que su misma fuerza lo haga resbalar con gran intensidad y caer bajo la poderosa diestra del Señor que está contigo.
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