Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.
Joel 1:14
Siempre que nosotros tomamos una mala decisión, por acción u omisión, las consecuencias nos alcanzan.
Dios, que además es un Padre eterno, siempre aprovecha cualquier oportunidad para corregir el rumbo de sus hijos y ahí es cuando ejerce Su disciplina. El Padre les dio un ejemplo del día de la ira del Señor, que es el juicio de las naciones, para que su pueblo entendiera y cambiara su forma de vivir.
Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado. Joel 1:4
Las langostas son insectos que han formado plagas desde la prehistoria y destruyen cosechas y causan daños enormes en la agricultura, con la miseria humana y la hambruna que esto conlleva. Pero la Escritura menciona la langosta en distintas etapas de su crecimiento: cuando es oruga, cuando crece a saltón, cuando se convierte en revoltón y finalmente, como langosta; esto quiere decir que en cada etapa es altamente destructiva y cuyo ciclo de crecimiento dura entre 45 y 58 días, pudiendo permanecer agrupadas hasta 4 meses. ¿Porqué te explicamos todo esto? Porque Dios le estaba diciendo a Su pueblo: las consecuencias son devastadores ¡y duran mucho tiempo!
¿Te imaginas al pueblo que preparó sus cosechas y las perdió completamente? Además de la sequía, la plaga comió todo y dejó al pueblo sin nada.
¿Te has sentido en alguna situación similar? ¿Qué apenas sales de un problema y ya está otro? ¿Qué habías previsto gastos y se te fue todo en una emergencia tras otra hasta que te quedaste sin nada y lo perdiste todo?
Es tiempo de dejar de mirar a los demás, de buscar culpables y de clamar a Dios, porque Dios quiere enseñarnos de nuestra responsabilidad con Él. Si necesitas ayuda: comienza un ayuno, acércate a tu iglesia local, habla con tus líderes, convoca a una reunión de amigos, busca a los ancianos y a todos los que puedas, diles la gran necesidad de que no solo tu sino todos, clamen juntos a Dios para que las consecuencias devastadoras del pecado no acaben con todo si no reconocemos nuestros errores y corregimos nuestros caminos.
RETO: Habla con alguien más de la necesidad de arrepentimiento y de buscar a Dios.
ORACIÓN: Señor, por tu gran misericordia no hemos sido consumidos, perdona mis pecados y enséñame a vivir de una forma que te agrade. Gracias por darme una nueva oportunidad. Amén.
INTERCESIÓN: Sonia Ruth, por sanidad total.
Serie: Restitución. Plan completo en: https://instruccionespersonales.com/restitucion/
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